Riqueza y dinero

Autor: Francisco Bascuñán Letelier | Fecha: 2006-11-02 | ID: 598 | Categoría: Alma | Tema: Teología | Tipo: Pensamientos

No sólo de dinero vive el hombre
ni la riqueza es sólo de dinero.

Ya varias veces hemos tocado el tema de la riqueza y la salvación, y varias también son las citas de los evangelios de Jesús al respecto; (Mt 5,3; 6,20-24; 13,22; 19,23-26; Mc 10,24; Lc 6,24; 12,16-21; 16,19-31), siendo todas ellas bien desalentadoras para los ricos. A excepción de una, que es la siguiente:
Jesús, después de parabolear diciendo que "es más fácil que un camello entre por el ojo de una aguja que un rico entre en el reino de los cielos" y ante la pregunta atónita de sus discípulos "¿quién, pues, podrá salvarse?", mirándolos, Jesús les dijo: "para los hombres, imposible, mas para Dios, todo es posible". (Mt 19,23-26), (Mc 19,23.26).

Esta es una tremenda "tensión" que se nos presenta a los humanos como tensión de vida. ¿Hasta dónde estamos dispuesto, o somos capaces, de dejar, no digamos todo sino que algo, para seguir a Jesús? Ya no ciento, o sesenta o treinta (Mt 13,8); aunque sea recibir uno, o medio ciento, vemos que todo pasa por la misericordia del Señor, y sin ella, para los hombres es imposible.

Está bien claro que los evangelistas interpretan la riqueza como la posesión de mucho dinero. Pero también tenemos que considerar que los judíos, en general y muy especialmente en el tiempo de Jesús, tenían un aprecio muy importante por el dinero, casi desmesurado. Entonces es bien posible que la riqueza también se refiera a otras formas, como diferentes comportamientos, otros bienes materiales, mucha riqueza de conocimientos, muchos valores espirituales, etc.
("Bienaventurados los pobres de espíritu" Mc 5,3).

Y así entonces, la tensión a que estamos sometidos, y porque no decirlo, el misterio, aumenta a límites inentendibles si consideramos las bienaventuranzas. No nos queda más que volver a la misericordia de Dios.

Estos problemas, complejos para el culto, se alivian mucho en lenguaje popular, donde se abren las puertas de la sabiduría. De aquí que escribiera el siguiente canto de huaso ladino, a ver si alguien le coloca música de cueca (si es posible): "La Cueca del Producto Interno Bruto".

La Cueca del Producto Interno Bruto

Mentan que el dinero abunda
en manos apretadas y
el que antes era roto choro,
porque todo lo daba,
ahora se envolvió en HULE,
con hule ay si!, ese material impermeable,
pa'no ver dolor ni desolación
ni cultura y pa'que hablar del perdón.

Y así,
el que antes era roto choro,
ahora … es roto huleado, si señor.
La radio dice que aumentó
el producto interno bruto,
así será,
yo solo veo que aumentan
los rotos huleados.

Antes comíamos y bailábamos
todos juntos,
ahora, separados estamos
quien sabe porqué
tal vez por el producto interno bruto,
si es así
bien bruto es el interno producto.

Aumentan los rotos huleados
sí señor,
dónde van quedando los sueños
dónde los amores
y la sapiensa con que los taitas nos criaban,
ahora ni enseñarnos quieren
pa'que sigamos siendo
rotos choros! rematados.

Y que no vayamos a aprender,
aprender a cambiar el voto
claro está,
que capaz nos tilden de
rotos huleados.
Voto ay si! dijo mi tierra,
que aquí en la ignorancia y el barro,
bien seguro que está.

Aumentan los rotos huleaos,
sí señor
¿a dónde vamos a parar?
Taitita Dio, ….por la reflauta,
lueguito estaremos toitos fritos y condenaos.
Y así no ma' será
si no fuera por lo puro choro
que Erís

Y quién si no Tu,
sabrá que a lo mejor
tiene algo que ver lo que mentan
producto interno bruto.
Salud!
Y bailemos otra pata cueca,
como desagravio
por haberte interpelao en lo más sagrado.

Francisco Bascuñán Letelier
Noviembre 2006

Enviar

Ir al inicio